lunes, 12 de noviembre de 2018

Tus labios de fresa.



Todavía.
Mario Benedetti.

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría.

Palpo gusto, escucho y veo
tu rostro, tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo.

Tu regreso tiene tanto
que ver conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto.

Nadie nunca te remplaza
y las cosas más triviales 
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa.

Sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.

Pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro.

Y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido.

Y si beso la osadía 
y el  misterio de tus labios,
no habrá dudas ni resabios,
te querré más todavía.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Tus formas te delatan.


El ciervo en la fuente.
Felix María Samaniego.

Un ciervo se miraba 
en una hermosa cristalina fuente;
placentero admiraba
los enramados cuernos de su frente,
pero al ver sus delgadas, largas piernas,
al alto cielo daba quejas tiernas.

¡Oh Dioses!¿A qué intento,
a esta fábrica hermosa de cabeza
construís su cimiento
sin guardar proporción en su belleza?
¡Oh qué pesar!¡Oh qué dolor profundo!
¡No haber gloria cumplida en este mundo!

Hablando de esta suerte
el ciervo, vio venir a un lebrel fiero.
Por evitar su muerte
parte al espeso bosque muy ligero;
pero el cuerno retrasa su salida,
con una y otra rama entretejida.

Mas libre del apuro
a duras penas, dijo con espanto:
<< si me veo seguro,
pese a mis cuernos, fue por correr tanto;
lleve el diablo lo hermoso de mis cuernos,
haga de mis feos pies el cielo eterno.>>

Así frecuentemente 
el hombre se deslumbra con lo hermoso;
elige lo aparente,
abrazando tal vez lo más dañoso;
pero escarmiente ahora en tal cabeza:
El útil bien es la mejor belleza.

lunes, 29 de octubre de 2018

¿Y cómo no? La primera nevada.


Canción otoñal.
Federico García Lorca

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
 que ha nevado sobre ellas.

Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos llega?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros 
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

martes, 23 de octubre de 2018

Gaviotas.




Soledades.
Antonio Machado.

El mar latescente,
el mar rutilante,
que ríe en sus risas de plata sus risas azules...
¡Hierve y ríe el mar!...
El aire parece que duerme encantado
en la fúlgida niebla del sol blanquecino.
La gaviota palpita en el aire dormido, y al lento
volar soñoliento, se aleja y se pierde en la bruma del sol.

lunes, 15 de octubre de 2018

Ella.

Vicente Huidobro.
Ella.

Tenía  una boca de acero
y una bandera mortal dibujada entre los labios.

Reía como el mar que siente carbones en su vientre.
Como el mar cuando la luna se siente ahogarse.
Como el mar que se ha mordido todas las playas.

El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia
cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
antes que el viento norte abra sus ojos.

Era hermosa en sus horizontes de huesos.
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado.
Como el cielo a caballo sobre las palomas.

lunes, 8 de octubre de 2018

El ciervo espectador de la carrera de corzos.

A. Rheinn
El espectador.

Cada vez más frío y cada vez más lejos.
La contemplación del que sólo observa.
Sin acción, sin participación.
Almas que beben del manantial sin alterar la superficie.
Yo ya no participo; no volveré a actuar.
Interacciones livianas en una relación fugaz y pasajera con el mundo.
Cálidos rayos de sol que te acarician sin desvelarte, sin perturbar su
 plácido sueño.
Distancia...
Lejos....



sábado, 6 de octubre de 2018

Reflejo de lo cotidiano.

Los espejos.
Jorge Luis Borges

Yo sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable 
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos

sino ante el agua especular que imita
el otro azul en su profundo cielo
que a veces raya el ilusorio vuelo
del ave inversa o que un temblor agita.

Y ante la superficie silenciosa
del ébano sutil cuya tersura
repite como un sueño de blancura
de un vago mármol o una vaga rosa,

Hoy, al cabo de tantos y perplejos 
años de errar bajo la varia luna,
me pregunto qué azar de la fortuna 
hizo que yo temiera los espejos.

Espejos de metal, enmascarado
espejo de caoba que en la bruma
de su rojo crepúsculo disfuma
ese rostro que mira y es mirado.

lunes, 10 de septiembre de 2018

La Vuelta 2018. Simon Yates, Alejandro Valverde y Nairo Quintana. Subida a los Lagos de Covadonga.



No te rindas.
Mario Benedetti.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor, no cedas,
aunque el frío queme, 
aunque el miedo muerda,
 aunque el sol se esconda
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma 
aún hay vida en tus sueños.

jueves, 6 de septiembre de 2018

El deseo de agosto .



Deseo.
Federico García Lorca.

Sólo tu corazón caliente,
y nada más.

Mi paraíso, un campo
sin ruiseñor
ni liras,
con un río discreto
y una fuentecita.

Sin la espuela del viento
sobre la fronda,
ni la estrella que quiere
 ser hoja.

Una enorme luz
que fuera
luciérnaga 
de otra 
en un campo de 
miradas rotas.

Un reposo claro
y allí nuestros besos,
lunares sonoros
del eco
se abrirían muy lejos.

Y tu corazón caliente,
nada más.

martes, 7 de agosto de 2018

Auschwitz, la vergüenza humana.




Auschwitz.
León Felipe

Estos poetas infernales,
Dante, Blake, Rimbaud
que hablen más bajo...
que toquen más bajo...
¡Que se callen!
Hoy
cualquier habitante de la tierra
sabe mucho más del infierno 
que esos tres poetas juntos.
Ya se que Dante toca muy bien el violín...
¡Oh, el gran virtuoso!
Pero que no pretenda ahora
con sus tercetos maravillosos
y sus endecasílabos perfectos
asustar a ese niño judío
que está ahí, desgajado de sus padres...
Y solo.
¡Solo!
aguardando su turno 
en los hornos crematorios de Auschwitz
Dante... tú bajaste a los infiernos
con Virgilio de la mano
(Virgilio, Gran Cicerone )
y aquello vuestro de la Divina Comedia fue una aventura divertida de 
música y turismo.
Esto es otra cosa... otra cosa...
¿Cómo te explicaré?
¡Si no tienes imaginación!
Tú... no tienes imaginación,
Acuérdate que en tu "Infierno"
no hay un niño siquiera...
y ese que ves ahí ...
está solo
¡Solo! sin cicerone...
esperando que se abran las puertas de un infierno que tú, ¡pobre
florentino!
no pudiste siquiera imaginar.
Esto es otra cosa... ¿como te diré?
¡Mira! Éste es un lugar donde no se puede tocar el violín.
Aquí se rompen las cuerdas de todos los violines del mundo.
¿Me habéis entendido poetas infernales?
Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud...
¡Hablad más bajo! ¡Chist!
¡¡Callaos!! 
Yo también soy un gran violinista...
y he tocado en el infierno muchas veces...
Pero ahora, aquí....
rompo el violín... y me callo.

lunes, 30 de julio de 2018

La mujer azul.


La mujer azul.
Yannis Ritsos.

Se mojó la mano en el mar.
se volvió azul, la mano.
Le gustó.
Se zambulló desnuda en el mar.
Se volvió azul.
Azules también su voz y su silencio.
La mujer azul.
Todos la admiraron.
Nadie la amó.

lunes, 23 de julio de 2018

El teatro como poema.


El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla, grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre. Han de ser tan humanos, tan horrorosamente trágicos y ligados a la vida con una fuerza tal, que muestren sus tradiciones, que se aprecien sus olores, y que salga a los labios toda la valentía se sus palabras llenas de amor o de ascos.
( Federico García Lorca 
El teatro es la poesía que se hace humana ).

lunes, 16 de julio de 2018

Divina Luz.


Mario Benedetti.
No se salves.

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no queiras con desgana
no te salves ahora ni nunca

                   no te salves
no te llenes de calma
no reserves el mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si

                      pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas

                          entonces
no te quedes conmigo.

lunes, 11 de junio de 2018

Mar + Nubes + Sol = Puesta de Sol.


Antonio Machado.
Sol de invierno.

Es mediodía. Un parque.
Invierno. Blancas sendas;
simétricos montículos
y ramas esqueléticas.
Bajo el invernadero,
naranjos en maceta,
y en su tonel, pintado
de verde, la palmera.
Un viejecito dice.
para su capa vieja:
<< ¡El Sol, esta hermosura 
de Sol!...>> Los niños juegan.
El agua de la fuente
resbala, corre y sueña
lamiendo , casi muda, 
la verdinosa piedra.

miércoles, 23 de mayo de 2018

La cara de hierro, como algunos.



La moneda de hierro.
Jorge Luis Borges.

Aquí está la moneda de hierro.Interroguemos
las dos contrarias caras que serán la respuesta
de la terca demanda que nadie no se ha hecho:
¿Por qué precisa un hombre que a una mujer lo quiera ?

Miremos. En el orbe superior se entretejan
el firmamento cuádruple que sostiene el diluvio
y las inalterables estrellas planetarias.
Adán, el joven padre, y el joven Paraíso.

La tarde y la mañana. Dios en cada criatura.
En ese laberinto puro está tu reflejo.
Arrojemos de nuevo la moneda de hierro
que es también un espejo magnífico. Su reverso
es nadie y nada sombra y ceguera. Eso eres.
De hierro las dos caras labran un solo eco.
Tus manos y tu lengua son testigos infieles.
Dios es la inasible centro de la sortija.
No exalta ni condena. Obra mejor: olvida.
Maculado de infamia ¿ por qué no han de quererte?
En la sombra del otro buscamos nuestra sombra;
en le cristal del otro, nuestro recíproco.

martes, 15 de mayo de 2018

Fiuuuuuu¡¡¡¡



El viaje 
Baudelaire.

¡Asombrosos viajeros! ¡Qué nobles relatos
leemos en vuestra ojos profundos como los mares!
Mostradnos los joyeros de vuestras ricas memorias,
Esas alhajas maravillosas, hechas de astros y de éter.

¡Deseamos viajar sin vapor y sin velas!
Para ahuyentar el tedio de vuestras prisiones,
haced desfilar nuestros espíritus, tensos como un lienzo,
vuestros recuerdos enmarcados por horizontes.

Decid, ¿qué habéis visto?

jueves, 3 de mayo de 2018

Golpe de realismo.


Voz humana.
 Vladimir Holan

Piedra y estrella no imponen su música sobre nosotros ,
las flores son silenciosas, las cosas retienen algo,
por culpa nuestra, los animales niegan
su propia armonia de inocencia y de sigilo,
el viento tiene siempre su castidad de gesto simple
y lo que es canción sólo lo saben los pájaros mudos,
a quienes arrojaste una gavilla sin trillar en Nochebuena.

Ser es suficiente para ellos y eso está más allá de las palabras.
Pero nosotros, tenemos miedo no sólo de la oscuridad,
incluso bajo luz abundante
no vemos a nuestro prójimo
y desesperados por exorcismo
gritamos de terror: ¿Estas ahí ? ¡Habla! 

martes, 24 de abril de 2018

Cascada de colores.



Mario Benedetti.
Lluvia.

La lluvia está cansada de llover
yo, cansado dude verla en mi ventana.
Es como si lavara las promesas
y el goce de vivir la esperanza.

La lluvia que acribilla los silencios 
es un telón sin tiempo y sin colores
y a tal punto oscurece los espacios
que puede confundirse con la noche.

Ojalá que el sagrado manantial
aburrido suspenda el manso riego
y gracias a la brisa nos sequemos
a la espera del próximo aguacero.

Lo extraño es que no sólo llueve afuera.
Otra lluvia enigmática y sin agua 
nos toma de sorpresa, y de sorpresa 
llueve en el corazón, llueve en el alma.

lunes, 16 de abril de 2018

Bruma.



La Bruma.
Amado Nervo.

La bruma es el ensueño del agua, que se esfuma
en leve gris. ¡Tú ignoras la esencia de la bruma!
La Bruma es el ensueño del agua, y en su empeño
de inmaterializarse lo vuelve todo ensueño.
A través de su velo mirífico, parece 
como que la materia brutal se desvanece:
la torre es un fantasma de vaguedad que pasma,
todo, en su blonda envuelto, se convierte en fantasma,
y el mismo hombre que cruza por su zona quieta
se convierte en fantasma, es decir, en silueta.
La Bruma es el ensueño del agua, que se esfuma
en leve gris. ¡Tú ignoras la esencia de la Bruma,
de la Bruma que sueña con la aurora lejana!
Y yo dije: ¡Ensalcemos a Dios, oh Bruma hermana!


martes, 10 de abril de 2018

Vaya pareja,,,



Antonio Machado.
Campo

La tarde está muriendo
común hogar humilde se apaga.

Allá, sobre los montes,
quedan algunas brasas.

Y ese árbol roto en el camino blanco
hace llorar de lástima.

¡Dos ramas en el tronco herido, y una 
hoja marchita y negra en cada rama!

¿Lloras?.. Entre los álamos de oro,
lejos, la sombra del amor te aguarda.


jueves, 5 de abril de 2018

La furia y el mar.


El mar muerto.
Rafael Alberti.

Mañanita fría.
¡Se ha muerto el mar!

La nave que yo tenía
ya no podrá navegar.

-Mañanita fría,
¿lo amortajarán?

-Los pueblos de tu ribera
-naranja de mediodia-,
entre laureles y olivas-

-Mañanita fría,
¿quien lo enterrará?

-Marinero, tres estrellas 
muy dulces: Las Tres Marías.

lunes, 2 de abril de 2018

Eden y averno.


Guillaume Apollinaire
Mi boca tendrá ardores de averno 

Mi boca tendrá ardores de averno,
mi boca serrara ti un infierno de dulzura,
los ángeles de mi boca reinarán en tu corazón,
mi boca será crucificada
y tu boca será el madero horizontal de la cruz,
pero qué boca será el madero vertical de esa cruz.
Oh boca vertical de mi amor,
los soldados de mi boca tomarán al asalto tus entrañas,
los sacerdotes de mi boca incensarán tu belleza en su templo,
tu cuerpo se agitará como una región en un terremoto,
tus ojos entonces se cargarán
de todo el amor que se ha reunido
en las miradas de toda la humanidad desde que existe.

lunes, 26 de marzo de 2018

La cierva escondida.


La cierva Blanca
Jorge Luis Borges

¿De qué agreste balada de la verde Inglaterra,
de qué lámina persa, de qué región arcana
de las noches y días que nuestro ayer encierra,
vino la cierva blanca que soñé esta mañana?

Duraría un segundo. La vi cruzar el prado
y perderse en el oro de una tarde ilusoria,
leve criatura hecha de un poco de memoria 
y de un poco de olvido, cierva de un solo lado.

Los númenes que rigen este curioso mundo
me dejaron soñarte pero no ser tu dueño;
tal vez en un recodo del porvenir profundo

te encontraré de nuevo, cierva blanca de un sueño.
Yo también soy un sueño fugitivo que dura
unos días más que el sueño del prado y la blancura.

lunes, 19 de marzo de 2018

Bird in red.


El pájaro yo.
Pablo Neruda.

Me llamo pájaro Pablo,
ave de una sola pluma,
volador de sombra clara
y de claridad confusa,
las alas no se me ven,
los oídos me retumban
cuando paso entre los árboles
o debajo de las tumbas
cual un funesto paraguas
o como una espada desnuda,
estirado como un arco
o redondo como una uva,
vuelo y vuelo sin saber,
herido en la noche oscura,
quienes me van a esperar,
quiénes no quieran  mi canto,
quiénes me quieren morir,
quiénes no saben que llego
y no vendrán a vencerme,
a sangrarme, a retorcerme
o a besar mi traje roto
por el silbido del viento.
Por eso vuelo y me voy,
vuelo y no vuelo pero canto:
soy el pájaro furioso
de la tempestad tranquila.

martes, 13 de marzo de 2018

Mal genio y figura.


El hombre que aprendió a ladrar. 
Mario Benedetti 

Lo cierto es que fueron años de arduo y pragmático aprendizaje, con lapsos de des alineamiento en los que estuvo a punto de desistir. Pero al fin triunfó la perseverancia y Raimundo aprendió a ladrar.
no a imitar ladridos, como suelen hacer algunos chistosos o que se creen tales, sino verdaderamente a ladrar. ¿Qué lo había impulsado a ese adiestramiento? Ante sus amigos se autoflagelaba con humor:
"La verdad es que ladro por no llorar". Sin embargo, la razón más valedera era su amor casi franciscano hacia sus hermanos perros. Amor es comunicación.
¿Cómo amarse entonces sin comunicarse?
Para Raimundo representó un día de gloria cuando su ladrido fue comprendido por Leo, su hermano perro, y (algo más extraordinario aún) él comprendió el ladrido de Leo. A partir de ese día Raimundo y Leo se tendían, por lo general en los atardeceres, bajo la glorieta y dialogaban sobre temas generales. A pesar de su amor por los hermanos perros, Raimundo nunca había imaginado que Leo tuviera una tan sagaz visión del mundo.
Por fin, una tarde se animó a preguntarle, en varios sobrios ladridos: "Dime, Leo, con toda franqueza: ¿qué opinas de mi forma de ladrar?". La respuesta de Leo fue bastante escueta y sincera: "Yo diría que lo haces bastante bien, pero tendrás que mejorar. Cuando ladras, todavía se te nota el acento humano"
Fin.