lunes, 21 de septiembre de 2020

Nubes de tormenta.

 


Octavio Paz
Viento

Cantan las hojas,
bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.
Nubes y nubes
flotan dormidas, algas en el aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.
Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.
Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire siempre de viaje.

 

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Última salida del verano.


 Verde Verderol.
Juan Ramón Jiménez

Verde verderol
¡endulza la puesta de sol!
palacio de encanto,
el pinar tardío
arrulla con llanto
la huida del río.
Allí el nido umbrío
tiene el verderol.
Verde verderol
¡endulza la puesta de sol!
la última brisa
es suspiradora,
el sol rojo irisa
al pino que llora.
¡Vaga y lenta hora
nuestra verderol!
verde verderol
¡endulza la puesta de sol!
soledad y calma,
silencio y grandeza.
La choza del alma
se recoge y reza.
De pronto, ¡belleza!
canta el verderol
Verde verderol
¡endulza la puesta de sol!
su canto enajena 
( ¿se ha parado el viento?)
el campo se llena
de su simiento.
Malva es el lamento,
verde el verderol.
Verde verderol
¡endulza la puesta de sol!

martes, 1 de septiembre de 2020

Retrato con máscara.


Primavera y muchacha.
Octavio Paz

En su tallo de calor se balancea
La estación indecisa
Abajo
Un gran deseo de viaje remueve
Las entrañas heladas del lago
Cacerías de reflejos allá arriba
La ribera ofrece fuentes de musgo a tu blancura
La luz bebe en tu boca
Tu cuerpo se abre como una mirada 
Como una flor al sol de una mirada
Te abres
Belleza sin apoyo
Basta un parpadeo
Todo se precipita en un ojo sin fondo
Basta un parpadeo
Todo reaparece en el mismo ojo
Brilla el mundo
Tú resplandeces al filo del agua y de la luz
Eres la hermosa máscara del día

Aunque la nieve caiga en racimos maduros
Nadie sacude ramas allá arriba
El árbol de la luz da frutos de nieve
Aunque la nieve se disperse en polen
No hay semillas de nieve
No hay naranjas de nieve no hay claveles
No hay cometas ni soles de nieve
Aunque vuele en bandadas no hay pájaros de nieve

En la palma del sol brilla un instante y cae 
Apenas tiene cuerpo, apenas peso, apenas nombre
Y ya lo cubre todo con su cuerpo de nieve
Con su peso de luz con su nombre sin sombra

domingo, 23 de agosto de 2020

Ultimos paisajes de la vieja Castilla-León.


¿Quién trabaja más en la tierra?
Pablo Neruda.

¿Quién trabaja más en la tierra,
 el hombre o el sol cereal? 
entre el abeto y la amapola,
¿ a quién la tierra quiere más?
entre las orquídeas y el trigo,
¿para cuál es la preferencia?
¿por qué tanto lujo a una flor
y un oro sucio para el trigo?
¿entra el otoño legalmente 
o es una estación clandestina?

jueves, 20 de agosto de 2020

Realidad y 3.

 


Fernando de Pessoa
El amor es un compañía.

El amor es una compañía, ya no sé andar solo por los caminos,
porque ya no puedo andar solo.
Un pensamiento invisible me hace andar más a prisa y ver menos,
y al mismo tiempo gustar de ir viendo todo.
Aún la ausencia de ella es una cosa que está conmigo,
y yo gusto tanto de ella que no sé como desearla.
Si no la veo, la imagino y soy fuerte como los árboles altos,
pero si la veo tiemblo, no sé que se ha hecho de lo que siento en ausencia de ella.
Todo yo soy cualquier fuerza que me abandona.
Toda la realidad me mira como un girasol con la cara de ella en medio.

miércoles, 5 de agosto de 2020

Luna.



La luna asoma
Federico García Lorca

Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas
impenetrables.

Cuando sale la luna,
el maar cubre la tierra
y el corazón se siente
isla en el infinito.

Nadie come naranjas
bajo la luna llena.
Es preciso comer
fruta verde y helada.

Cuando sale la luna
de cien rostros iguales,
la moneda de plata
solloza en el bolsillo.


sábado, 1 de agosto de 2020

Promesa.



3
Miguel Hernández

Guiando un tribunal de tiburones,
como dos guadañas eclipsadas,
con dos cejas tiznadas y cortadas
de tiznar y cortar los corazones,
en el mío has entrado, y en él pones
una red de raíces irritadas,
que avariciosamente acaparadas
tiene en su territorio sus pasiones.
Sal de mi corazón, del que me has hecho
en girasol sumiso y amarillo
al dictamen solar que tu ojo envía:
un terrón para siempre insatisfecho
un pez embotellado y un martillo
harto de golpear en la herrería.

viernes, 24 de julio de 2020

¡¡¡¡Yo no quiero salir en la foto!!!!



3
Miguel Hernández

Guiando un tribunal de tiburones,
como dos guadañas eclipsadas,
con dos cejas tiznadas y cortadas
de tiznar y cortar los corazones,
en el mío has entrado, y en él pones
una red de raíces irritadas,
que avariciosamente acaparadas
tiene en su territorio sus pasiones.
Sal de mi corazón, del que has hecho
un girasol sumiso y amarillo
al dictamen solar que tu ojo envía:
un terrón para siempre insatisfecho,
un pez embotellado y un martillo
harto de golpear la herrería.

jueves, 23 de julio de 2020

Luego de mañana.



Ya yo sabía.
José Lezama Lima.

Como un ala perdida
-Era la noche intensa por mil voces herida-
apareciste ¡ ya yo sabía que alguna noche
se rompería el ala sobre la fuente herida!

En la mañana
-idéntico rebrillar en el oro tendido,-
tu cabellera era pura mañana,
en el hondo temblor de las luces.
¿Hay espejo que copie cabellera
teñida por el oro de la mañana, chorro de mañana?

me empapé de ti,
todo envuelto en el aro
de tu oro dúctil
-oro y brazalete-. Todo
era oro en la pura mañana.

¡Ya yo sabía que alguna noche
se rompería el ala sobre la frente herida! 

jueves, 9 de julio de 2020

El vuelo.



Águila, cuyo pico soberano
Lope de Vega

Águila, cuyo pico soberano
bañado en las corrientes celestiales
osó tocar los cándidos umbrales,
que apenas mira el pensamiento humano;

fénix, a quien el bárbaro tirano
pensó abrasar las alas inmortales,
de cuyo fuego a nueva vida sales,
la pluma de oro en la divina mano,

estima los afectos que recibes
del arte de imprimir, cuando resumas
la grandeza del Verbo, con que vives.

Pues de tu pluma han hecho tantas plumas,
que eternamente escriben lo que escribes,
y de tu suma innumerables sumas.

lunes, 29 de junio de 2020

Media Luna.



Miguel de Unamuno
La media luna es una cuna

La media luna es una cuna,
¿y quién la briza?
y el niño de la media luna,
¿qué sueños riza?
La media luna es una cuna,
¿y quién la mece?
y el niño de la media luna,
¿para quién crece?
La media luna es una cuna,
va a la luna nueva;
y al niño de la media luna,
¿quién me lo lleva?

miércoles, 24 de junio de 2020

Después de comer, un palillo para los dientes.



Si palos dais con ese palo hermoso
Lope de Vega

Si palos dais con ese palo hermoso,
ya no es afrenta de dar palos,  Juana;
La ley del duelo bárbara, inhumana,
ya es gloria militar, ya es acto honroso.

Aquel toro de Europa fabuloso 
volviera a tal garlocha en forma humana.
Si tal fuera el venablo de Diana,
¿quién fuera, entonces, jabalí cerdoso?

Yo te ofrezco oraciones, desde luego,
si me das, por poeta entre los malos,
con ese palo, Amor, palo de ciego.

En Tesalia los tuvo por regalos
el asno de oro que compuso el griego
tu bestia soy, Amor, dame palos.

lunes, 22 de junio de 2020

Tu reflejo.


Sonetos II
Octavio Paz

El mar, el mar y tú, plural espejo,
el mar de torso perezoso y lento
nadando por el mar, del mar sediento:
el mar que muere y nace en un reflejo.
El mar y tú, su mar, el mar espejo:
roca que escala el mar con paso lento,
pilar se sal que abate el mar sediento,
sed y vaivén y apenas un reflejo.
De la suma de instantes en que creces,
del círculo de imágenes del año,
retengo un mes de espumas y de peces,
y bajo cielos líquidos de estaño 
tu cuerpo que en la luz abre bahías 
al oscuro oleaje de los días.

viernes, 12 de junio de 2020

Distanciamiento social.



Espero
Mario Benedetti.

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
Sé que las noches son más frías.
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días 
en los que un beso marcó la despedida, 
Quizá para el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe tanto de nada en mi vida,
sólo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tú,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado este bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo.....

sábado, 16 de mayo de 2020

Todavía nos queda vida.


Elegía 
Miguel Hernández

( En Orihuela, su pueblo y el mío, se 
ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien con tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

darle tu corazón como alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler ,
me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal me ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuros
y siento más tu muerte que mi vida.


jueves, 16 de abril de 2020

Paisaje marciano.



Las armas del verano.
Octavio Paz

Oye la palpitación del espacio
son los pasos de la estación en celo
sobre las brasas del año

Rumor de alas y crótalos 
tambores lejanos del chubasco 
crepitación y jadeo de la tierra
bajo su vestidura de insectos y raíces 

La sed se despierta y construye
sus grandes jaulas de vidrio
donde tu desnudez es agua encadenada
agua que encanta y desencadena

Armada con las armas del verano
entras en mi cuarto  entras en mi frente
y desatas el río del lenguaje
mírate en esas rápidas palabras

El día se quema poco a poco
sobre el paisaje abolido
tu sombra es un país de pájaros
que el sol disipa con un gesto.

domingo, 12 de abril de 2020

Uffff ¡Me han visto!


Soneto
José Ángel Buesa

Entre el ramaje en flor del limonero
está un ave dulcísima escondida,
rimando un blanco verso sin medida
que fluye de su pico lastimero.
Pero un cruel cazador, desde el sendero,
eleva su ballesta distendida,
y el ave cae, mortalmente herida,
ensartada en el dardo traicionero.
Así, mi corazón, que libre andaba,
se sintió, donde menos lo esperaba
y donde menos lo temía, herido;
que el ciego cazador por mí temido,
para tomarme por sorpresa, estaba
 en vuestros claros ojos escondido.

jueves, 9 de abril de 2020

Sin ella nada sería igual.



En su llama mortal la luz te envuelve.
Pablo Neruda.

En su llama mortal la luz te envuelve.
Absorta, pálida doliente, así situada
contra las viejas hélices del crepúsculo 
que en torno a ti da vueltas.

Muda, ni amiga,
sola en lo solitario de esta hora de muertes
y llena de las vidas del fuego,
pura heredera del día destruido.

Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro.
De la noche las grandes raíces
crecen de súbito desde tu alma,
y a lo exterior regresan las cosa en ti ocultas,
de modo que u pueblo pálido y azul
de ti recién nacido se alimenta.

Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava
del circulo que en negro y dorado sucede:
erguida, trata y logra una creación tan viva
que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.

lunes, 16 de marzo de 2020

11 puntas.

Las tres ultimas musas castellanas 81
Francisco de Quevedo.

Llámanle rey, y véndale los ojos,
y quieren que adivine, y que no vea;
cetro le dan, que el viento le menea;
la corona de juncos y de abrojos.
Con tales ceremonias y despojos,
quiere su rey el reino de Judea:
que mande en caña, que dolor posea,
y que ciego padezca sus enojos.
Mas el señor, que, en vara bien armada
de hierro, su gobierno justo cierra,
muestra en su amor clemencia coronada.
La paz compra a su pueblo con su guerra;
en sí gasta las puntas y la espada:
aprended de él los que regís la tierra.

sábado, 14 de marzo de 2020

Las agujas de la luna.


La luna 
Jorge Luis Borges

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.

Paisaje limpio.



Llagas de amor.
Federico García Lorca 

Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.
Este llanto de sangre que decora
lira sin pulso ya, lúbrica tea.
Este peso del  mar que me golpea.
Este alacrán que por mi pecho mora.
Son guirnalda de amor, cama de herido,
donde sin sueño, sueño tu presencia
entre las ruinas de mi pecho hundido.
Y aunque busco la cumbre de prudencia,
me da tu corazón valle tendido
con cicuta y pasión de amarga ciencia.
Regresar a sonetos del amor oscuro.

jueves, 6 de febrero de 2020

La salida.

Tan rubia es la niña que
Amado Nervo

Tan rubia es la niña que 
cuando hay sol, no se la ve.

Parece que se difunde
en el rayo matinal,
que con la luz se confunde
su silueta de cristal,
tinta en rosas, y parece
que en la claridad del día
se desvanece
 la niña mía.

Si se asoma mi Damiana
a la ventana, y colora
la aurora su tez lozana
de albérchigo y terciopelo,
no se sabe si la aurora
ha salido a la ventana
antes de salir al cielo.

Damiana en el arrebol
de la mañanita se
diluye y, si sale el sol,
por rubia.... no se la ve.

martes, 4 de febrero de 2020

El rocío de la tela.


Canción menor
Federico García Lorca.

Tienen gotas ese rocío
las alas del ruiseñor,
gotas claras de luna
cuajadas por su ilusión.

Tiene el mármol de la fuente
el beso del surtidor,
sueño de estrellas humildes.

Las niñas de los jardines
me dicen todas adiós
cuando paso. Las campanas
también me dicen adiós.
Y los árboles se besan
en el crepúsculo. Yo
voy llorando por la calle,
grotesco y sin solución,
con tristeza de Cyrano
y de Don Quijote,
redentor
de imposibles infinitos 
con el ritmo del reloj.

Y veo secarse los lirios
al contacto de mi voz
manchada de luz sangrienta,
y en mi lírica canción
llevo galas de payaso
empolvado. El amor
bello y lindo se ha escondido
bajo una araña. El sol 
como otra araña me oculta
con sus patas de oro. No
conseguiré mi ventura,
pues soy como el mismo Amor,
cuyas flechas son de llanto,
y el carcaj el corazón.

Daré todo a los demás
y lloraré mi pasión
como niño abandonado
en cuento que se borró.