lunes, 16 de octubre de 2017

Amanece en el desierto.


Amanecer de agosto.
Juan Ramón Jiménez.

¡Soles de auroras nuevas contra los viejos muros
de ciudades que aún son y que ya no veremos!
¡Enfermedad que sale, después de obrar fuerzas,
otra vez al camino, para no ir a su término!
¡Mañana de tormenta, con un vasto arco iris
sobre el despierto fin del silencioso pueblo!

-Se sabe que los vivos amados de los que están lejos,
están lejos, que están muertos los que están muertos;-

¡Trenes que pasan por el rojo ladrillo,
deslumbrados de sangre de tedios polvorientos!
-que ya está para siempre, para siempre hecho aquello,
que no hay más que llorar, que ya no tiene arreglo;-

¡Marismas que reflejan hasta un fin imposible
el carmín del naciente, en cauces medios secos!
¡Estancias que una víspera dejó abiertas, ahogadas
de rosa, ardientemente, por el oro primero!

-La pureza despierta en bajo desarreglo,
con el mal sabor de boca que ayer besaba al céfiro...-

¡Amores que ya no son y que el alma extravía!
¡Besos apasionados que al alba no son besos!
¡Campos en que una, antes, amó a otro, pinos tristes,
tristes veredas, llenos tristes, tristes cabezos!
... Eterno amanecer de frío y de disgusto,
fastidiosa salida de la cueva del sueño!

lunes, 9 de octubre de 2017

La vida en el desierto.



Jorge Luis Borges.
El desierto.

Antes de entrar en el desierto 
los soldados bebieron largamente el agua de la cisterna.
Hierocles derramó en la tierra
el agua de su cántaro y dijo:
Si hemos de entrar en el desierto,
ya estoy en el desierto.
Si a la sed va a abrasarme ,
que ya me abrase.
Esta es una parábola.
Antes de hundirme en el infierno
los lictores del dios me permitieron que mirara una rosa.
Esa rosa es ahora mi tormento 
en el oscuro reino.
A un hombre lo dejó una mujer.
Resolvieron mentir en el último encuentro.
El hombre dijo:
Si debo entrar en la soledad
ya estoy solo.
Si la sed va a abrasarme,
que ya me abrase.
Esta es la otra parábola.
Nadie en la tierra
tiene el valor de ser aquel hombre.

viernes, 29 de septiembre de 2017

La rosa de la discordia.



Distinto 
Juan Ramón Jiménez

Lo querían matar
los iguales
porque era distinto.

Si veis un pájaro distinto,
tiradlo;
Si veis un monte distinto,
caedlo;
Si veis un camino distinto,
cortadlo;
Si veis una rosa distinta,
deshojadla;
Si veis un río distinto,
cegadlo...
si veis un hombre distinto,
matadlo.

¿Y el sol y la luna
dando en lo distinto?

Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir
distinto 
de lo distinto;
lo que seas, que eres
distinto
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre):
si te descubren los iguales,
huye a mi,
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Vestirse para el miedo.



Joaquin Sabina.
Al maestro Antoñete.

Esta tarde la sombra está que arde,
esta tarde comulga el más ateo,
esta tarde Antoñete ( dios le guarde )
desempolva la momia del toreo.

Esta tarde se planchaba muleta,
esta tarde se guarda la distancia,
esta tarde el mechón y la coleta
importan porque tienen importancia.

Esta tarde clarines rompehielos,
esta tarde hacen puente las tormentas,
esta tarde se atrasan los mundiales.

Esta tarde se mojan los pañuelos,
esta tarde, en su patio de las Ventas,
descumple años Chenel por naturales.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Mi flor.



La flor más bonita.
Pablo Neruda.

Se acerca la primavera
las flores naciendo están,
escogeré una de ellas
la más bonita de todas,
antes de que pase el viento,
y se la pueda llevar.
Será mi confidente
le hablaré muy suavecito,
le contaré mis secretos
alegrías y tristezas.
La cuidaré con esmero
y pronto será una gran flor,
que acogeré en mis brazos,
y con dulces movimientos
su perfume esparcirá.
Sabrá de mí más que nadie
pero como no puede hablar
será un secreto entre ambas
porque no lo podrá contar.
Y cuando llegue su hora,
la pondré en mi corazón
y será eternamente una flor
cobijada en un volcán.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Adelanto del otoño.


Juan Ramón Jiménez.
Otoño.

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas aéreas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva el infinito pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; Oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya que mojas
con tu cristal estremecido el viento¡

!Encantamiento de oro¡ Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma se enternece,
echado en el verdor de una colina¡

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.

lunes, 28 de agosto de 2017

El bosque animado.


Pablo Neruda.
Naciendo en los bosques.

Vidas recostadas junto a mi traje como palomas paralelas,
o contenidas en mio propia existencia y en mi desordenado
sonido
para volver a ser, para incautar el aire desnudo de la hoja
y el nacimiento húmedo de la tierra guirnalda: hasta 
cuándo
debo volver a ser, hasta cuándo el olor
de las más enterradas flores, de las olas más trituradas
sobre las altas piedras, guardan en mí su patria
para volver a ser furia y perfume?

¿Hasta cuando la mano del bosque en la lluvia
me avecina con todas sus agujas
para tener los altos besos del follaje?
Otra vez 
escucho aproximarse como el fuego en el humo
nacer de la ceniza terrestre,
la luz llena de pétalos,
y apartando la tierra
en un río de espigas llega el sol a mi boca
como vieja lágrima enterrada que vuelve a ser semilla. 

martes, 22 de agosto de 2017

El resplandor.


Miguel Hernández
El rayo que no cesa.

¿No cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal más fresco se marchita?

¿No cesará esta terca estalactita
de cultivar sus duras cabelleras
como espadas y rígidas hogueras
hacia mi corazón que muge y grita?

Este rayo ni cesa ni se agota:
de mí mismo tomó su procedencia
y ejercita en mí mismo sus furores.

Esta obstinada piedra de mí brota
y sobre mí dirige la insistencia
de sus lluviosos rayos destructores.

martes, 15 de agosto de 2017

Mi gran bólido.


 Cómo se dibuja un coche.
Gloria Fuertes.

Es difícil comprar coche,
¡Que derroche!
Es fácil, para dibujar un coche
No hay que usar mucho talento
y te pondrás muy contento 
si dibujas un buen coche 
en un momento.

Cuatro ruedas, sin señor,
y cara cuadriculada con nariz
- la nariz es el motor,
el motor es la cabeza-,
¡Que destreza!
Luego un faro y otro faro
- son los ojos-,
¡Que descaro!
Es importante
El volante;
A este lado las dos puertas....
Las ventanillas abiertas.
Ya puedes estar contento.
¡Qué fácil es tener coche en un momento!

martes, 8 de agosto de 2017

Adiós mi barco, adiós.


Barco carbonero...

Barco carbonero,
negro el marinero.

Negra, en el viento la vela.
Negra, por el mar, la estela.

¡Qué negro su navegar!

La sirena no le quiere.
El pez espada le hiere.

¡Negra su vida en el mar!

Rafael Alberti.

lunes, 31 de julio de 2017

La flor y el cactus.



¿La Rosa o el Cactus?

Un hombre preguntó a un sabio si debía quedarse con su esposa o con su amante...
El sabio tomó dos flores en su mano: una rosa y un cactus, y le pregunta la hombre:
Si te doy a escoger una flor,  ¿cual eliges?. 
El hombre sonrió y dijo:
- La rosa, es lógico.
 A lo que el sabio respondió: 
- A veces los hombres se dejan llevar por la belleza externa o lo mundano  y eligen lo que brille más,
lo que valga más, pero en esos placeres no está el amor.
 Yo me quedaría con el cactus, porque la rosa se marchitan muere. El cactus, en cambio, sin importar el tiempo o el clima, seguirá igual, verde con sus espinas, y un día dará la flor más hermosa que jamás hayas visto.
Tu mujer conoce tus defectos, tus debilidades, tus errores, tus gritos, tus malos ratos y aun así está contigo....
Tu amante conoce tu dinero, tus lujos, los espacios de felicidad y tu sonrisa, por eso está contigo.
Ahora hombre, 
¿con quien te quedarías?.

lunes, 24 de julio de 2017

El y ella.


Ella. 
Vicente Huidobro.

Ella daba dos pasos hacia delante
Daba dos pasos hacia atrás.
El primer paso decía buenos días señor.
El segundo paso decía buenos días señora.
Y los otros decían cómo está la familia.
Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo.

Ella llevaba una camisa ardiente.
Ella tenía dos ojos de adormecedora de mares.
Ella había escondido sueño en un armario oscuro.
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza.

Cuando ella llegaba dejaban parte más hermosa muy lejos.
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla.

Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina.
Tenía sus senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad.
Era hermosa como un cielo bajo la paloma.

Tenía una boca de acero
y una bandera mortal dibujada entre los labios.
Reía como el mar que siente carbones en su vientre.
Como el mar cuando la luna se mira ahogarse.
Como el mar que ha mordido todas las playas.
El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia
cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
antes que el viento norte abra sus ojos.
Era hermosa en sus horizontes de huesos
con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado.
Como el cielo a caballo sobre las palomas.

sábado, 22 de julio de 2017

La faena.



Rafael Alberti.
Elegía del niño marinero.

Tendió las redes, ¡Qué pena!,
por sobre la mar helada.
Y pescó la luna llena,
sola, en su red plateada.

¿Que harás, pescador de oro,
allá en los valles salados
del mar? ¿ Hallaste el tesoro
secreto de los pescados?

¡Deja, niño, el salinar
del fondo, y súmeme el cielo
de los peces, y , en tu anzuelo,
mi hortelanita del mar!


lunes, 17 de julio de 2017

Nubes de tormenta.


León Felipe
Como aquella nube blanca

Ayer estaba mi amor 
como aquella nube blanca
que va tan sola en el cielo 
y tan alta,
como aquella
que ahora pasa
junto a la luna de plata.

nube
blanca,
que vas tan sola en el cielo
y tan alta,
junto a la luna
de plata,
vendrás a parar
mañana,
igual que mi amor,
en agua,
en agua del mar
amarga.

Mi amor tiene el ritornelo
del agua, que, sin cesar,
en nubes sube hasta el cielo
y en lluvia baja hasta el mar.

El agua, aquel ritornelo,
de mi amor, que, sin cesar,
en sueños sube hasta el cielo
y en llanto baja hasta el mar.

martes, 11 de julio de 2017

La carretera del bosque.


El cazador en el bosque
Pablo Neruda

Al bosque mío entro con raíces,
con mi fecundidad: De dónde
vienes?, me pregunta
una hoja verde y ancha como un mapa.
Yo no respondo. Allí
es húmedo el terreno
y mis botas se clavan, buscan algo,
golpean para que abran,
pero la tierra calla.

Callará hasta que yo comience a ser
substancia muerta y viva, enredadera,
feroz tronco del árbol erizado
o copa temblorosa.

lunes, 3 de julio de 2017

Señor Don Gato.


ROMANCE DE DON GATO
Estaba el señor don Gato 
en silla de oro sentado,
calzando medias de seda
y zapapicos calado,
cuando llego la noticia
que habia de ser casado 
con una gatica rubia
hija del gato dorado.
Don Gato con la alegria,
subio a bailar al tejado;
tropezo con la veleta,
y rodando vino abajo;
se rompio siete costillas 
y la puntica del rabo.
Ya llaman a los doctores ,
sangrador y cirujano;
unos le toman el pulso ,
otros le miran el rabo;
todos dicen a una voz:
- ! Muy malo esta el señor Gato!
A la mañana siguiente 
ya van todos a enterrarlo .
Los ratones , de contentos ,
se visten de colorado ;
las gatas se ponen luto;
los gatos , capotes pardos,
y los gaticos pequeños 
lloraban : ! miau ! ! miau ! !miau !
Ya lo llevan a enterrar 
por la calle del pescado.
Al olor de las sardinas
don Gato ha resucitado.
Los ratones corren , corren.....
Detras de ellos corre el Gato.

martes, 27 de junio de 2017

Los Aristogatos.


Pablo Neruda
EL gran mantel.

Cuando llamaron a comer
se abalanzaron los tiranos
y sus cocotas pasajeras,
y era hermoso verlas pasar
como avispas de busto grueso
seguidas por aquellos pálidos 
y desdichados tigres públicos.

martes, 6 de junio de 2017

Ansiada lluvia.


Lluvia.
Federico García Lorca.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacífica que eres la verdadera, 
la que llorosa y triste sobre las otras cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando en los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que dices al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante,
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!

lunes, 29 de mayo de 2017

Caballos en la niebla.


Hermann Hesse.
En la niebla.

¡Extraño vagar entre la niebla!
Solitario está cada arbusto y piedra,
ningún árbol mira al otro,
cada uno está solo.

Lleno de amigos estaba para mi el mundo
cuando mi vida era clara todavía;
ahora que la niebla cae,
nadie más está visible.

Verdaderamente, nadie es sabio
si la tiniebla no conoce,
lo inevitable y lo silencioso
de todo lo aparta.

¡Extraño vagar entre la niebla!
Vivir es estar solo.
Ningún hombre conoce al otro,
cada uno está solo.

lunes, 22 de mayo de 2017

Blanco, blanco, blanco.

Federico García Lorca.
Canción otoñal.

Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza 
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros 
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible 
la solución del problema?

lunes, 15 de mayo de 2017

Solo ante el peligro.


El miedo.
Pablo Neruda.

Todos me piden que dé saltos,
que tonifique y que futbole,
que corra, que nade y que vuele.
Muy bien.

Todos me aconsejan reposo,
todos me destina doctores,
mirándome de cierta manera.
¿ Qué pasa ?

Todos me aconsejan que viaje,
que entre y que salga, que no viaje,
que me muera y que no me muera.
No importa.

Todos ven las dificultades
de mis vísceras sorprendidas
por radioterribles retratos.
No estoy de acuerdo.

Todos pican mi poesía 
con invencibles tenedores
buscando, sin duda, una mosca,.
Tengo miedo.

Tengo  miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable.

Por eso en estos cortos días
no voy a tomarlos en cuenta,
voy a abrirme y voy a encerrarme
con mi más pérfido enemigo,
Pablo Neruda.


lunes, 8 de mayo de 2017

Primavera, tortura o placer.


A la primavera
Gloria Fuertes

-Tío Pío,
en el cole me han pedido
que escriba una poesia
a la prima Primavera.
¿Tú quieres que te la lea,
y me dices lo que opinas?
-Sí sobrina.

Se oye un pío, pío,
junto a la orilla del río.
¡Oh!, cosa maravillosa,
los árboles tienen hojas,
las mariposas tienen ojos,
las ristras tienen ajos.

Junto a la orilla del río
todo es belleza y sonrío,
se oye un pío, pío, pío.
La Primavera ha venido
y yo la he reconocido,
por el pío, pío, pío.

-¿que te ha parecido, tío?-
-Demasiado pío, pío.

lunes, 1 de mayo de 2017

Calma en el templo.


Luis de Góngora.
De pura honestidad templo sagrado.

De pura honestidad templo sagrado,
cuyo bello cimiento y gentil muro
de blanco nácar y alabastro duro
fue por divina mano fabricado;

Pequeña puerta de coral preciado,
claras lumbreras de mirar seguro,
que a la esmeralda fina el verde puro
habéis para viriles usurpado;

Soberbio techo, cuyas cimbrias de oro
al claro sol, en cuanto en torno gira,
ornan de luz, coronan de belleza;

Ídolo bello, a quien humilde adoro,
oye piadoso al que por ti suspira,
tus irnos canta, y tus virtudes reza.


domingo, 23 de abril de 2017

El beso de la puesta.

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de
mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos
para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca
que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana
libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no
busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que 
mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope,
nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan se acercan entre si, se
superpones y los cíclopes se miran, inspirando confundidos, las bocas se encuentran y
luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los 
dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va  y viene y un silencio.
Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad
de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o peces, de 
movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos 
ahogamos es un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea 
muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento
temblar contra mí como la luna en el agua.......

Rayuela
Julio Cortázar.